Mailbox

Mailbox 2.3.2

Una nueva forma de entender tu correo

Mailbox es un cliente de Gmail que cambia la forma en la que gestionas tu correo para tener tu bandeja de entrada limpia, tus mensajes clasificados y las acciones que derivan de ellos realizadas fácilmente.
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PROS

  • Ayuda a agilizar la gestión de correo
  • Pospone la llegada de mensajes
  • Rápido control mediante gestos
  • Interfaz agradable con detalles

CONTRAS

  • Sólo funciona con Gmail
  • El cambio forzado de uso puede no gustarte
  • Sin acceso a carpetas o etiquetas anteriores

Muy bueno
8

Mailbox es un cliente de Gmail que cambia la forma en la que gestionas tu correo para tener tu bandeja de entrada limpia, tus mensajes clasificados y las acciones que derivan de ellos realizadas fácilmente.

Tus correos ahora son tareas pendientes

La filosofía de Mailbox es similar a la de un gestor de tareas en el cual cada correo recibido es una tarea pendiente. Para cada mensaje has de extraer una acción, que puede ser leerlo, archivarlo o retomarlo después.

Precisamente al comenzar a usar Mailbox, se crearán en tu cuenta de Gmail varias carpetas para los elementos que quieres leer después o archivar en diferentes categorías.

Acerca de los elementos pospuestos, existe una opción para definir cuándo quieres volver a tener cada email de vuelta en tu bandeja de entrada: desde dentro de un rato hasta el próximo fin de semana.

Por supuesto, Mailbox permite realizar acciones más cotidianas como responder, reenviar, adjuntar fotos y personalizar tu firma de correo.

Deslízate por las acciones de tus correos

Las posibilidades de Mailbox son muchas pero a la hora de la verdad, sólo cuentas con unos pocos botones en pantalla. ¿Dónde está el truco? En los gestos que deberás realizar de un lado a otro para gestionar cada correo.

Los gestos de izquierda a derecha son dos: si el deslizamiento es corto archivarás el mensaje y, si es largo, lo eliminarás. En cuanto a los de derecha a izquierda, con el corto podrás posponer el mensaje y con el largo mandarlo a una carpeta personalizada.

Este manejo puede parecer complicado de usar con soltura y, de hecho, Mailbox viene con un tutorial completo e interactivo para hacerte más llevadero el cambio. En cuanto aprendas a usarlo, sin embargo, te será imposible volver al control de antes.

Lo que no es tan sencillo de entender es el propio concepto del programa. Mailbox te obliga a vaciar tu bandeja de entrada archivando los correos que ya hayas leído antes de usarlo.

Si eres de los que almacena cientos y cientos de emails en su bandeja de entrada, quizás te asustes al principio, pero ten en cuenta que no perderás tus mensajes.

Sencillez visual y detalles distintos cada día

La principal función de Mailbox es mantener limpio tu correo Gmail, y eso es algo que requiere también un apartado visual limpio. En Mailbox encontrarás pocos botones y colores distintos, y en su lugar aparecerán grandes y explicativos iconos siempre que sea necesario.

Un detalle divertido de Mailbox es que, cada día, la bandeja de entrada te mostrará una foto diferente al estar vacía. Estas imágenes al estilo Instagram no tienen utilidad, pero te sacarán durante un instante de la rutina de mirar el correo.

Un cliente interesante que requiere adaptación

Mailbox es más que un cliente de correo: es una forma diferente de entender este medio de comunicación. Según sus creadores es la más adecuada para aquellos que reciben multitud de mensajes al día; sea como sea, obliga a adaptarse y ese es un umbral que algunos quizás no estén dispuestos a aceptar.

Aunque algunas de sus decisiones sean cuestionables, como su incompatibilidad con etiquetas y carpetas tradicionales, realmente Mailbox ayuda a organizarte y es agradable de usar, lo cual es más de lo que otros programas de su estilo pueden presumir

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